A partir del 1 de julio de 2025, la factura electrónica se convertirá en una obligación para todas las empresas en España, marcando un hito en la modernización fiscal. Este cambio, impulsado por el reciente Real Decreto 1007/2023 y la Ley 11/2021, busca prevenir el fraude fiscal y mejorar la eficiencia digital de pymes, microempresas y autónomos. Sorprendentemente, la normativa también incluye a empresas con una facturación anual inferior a 6 millones de euros, que hasta ahora estaban exentas de esta obligación. Descubre cómo este paso hacia la digitalización cambiará el panorama empresarial y qué requisitos establece el nuevo reglamento.

El 6 de diciembre de 2023 marcó un hito en la historia fiscal española con la publicación del Real Decreto 1007/2023, un reglamento destinado a establecer los requisitos para los sistemas y programas informáticos que respaldan los procesos de facturación. Su objetivo central es impedir la manipulación contable, con el desarrollo de los preceptos de la Ley General Tributaria que buscan evitar cualquier forma de manipulación u ocultación de datos contables.

Mayor transparencia

Este reglamento detalla los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación utilizados por empresarios y profesionales, con un enfoque claro en garantizar «la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación». Se pretende asegurar que cada transacción comercial genere una factura y una anotación en el sistema informático del contribuyente, evitando cualquier alteración posterior de dichas anotaciones.

Es esencial que los sistemas informáticos cuenten con una declaración responsable expedida por su productor, fabricante o desarrollador, certificando que cumplen con las normas y requisitos establecidos. Esta medida se aplica a una amplia gama de contribuyentes, incluyendo aquellos del Impuesto sobre Sociedades, Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que desarrollen actividades económicas, contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de no Residentes que obtengan rentas mediante establecimiento permanente, y entidades en régimen de atribución de rentas que desarrollen actividades económicas.

 

Cómo va a impactar la factura electrónica a nuestros clientes

A pesar de los desafíos iniciales, la factura electrónica obligatoria no solo busca prevenir el fraude fiscal, sino que también promete una mayor eficiencia digital y transparencia en todas las transacciones comerciales.

La adaptación proactiva a estos cambios será esencial para garantizar el cumplimiento y el éxito en esta revolución fiscal que sitúa a España en la vanguardia de la modernización tributaria.

Se espera que, a medida que las empresas se adapten a esta nueva normalidad, se generen beneficios significativos en términos de eficiencia operativa y reducción de costos